Titulo III

THE APPOINTMENT OF JUSTIN M. PETERSON TO THE BOARD

            Today, President Donald Trump appointed Justin M. Peterson to the Fiscal and Supervisory Board for Puerto Rico. I was alerted to the appointment by a source in DC and was told that he was appointed by the President to “bring transparency to the Board.” What does that mean?

            From day one of its operation, the Board’s workings have been shrouded in mystery. Every so often it has meetings open to the public, but it is clear that all decisions have been made beforehand and rehearsed for public consumption.  I have attended or watched all its meetings and only once has there been any public dissent. Ana Matosantos voted against one of the Board’s fiscal plans for the Commonwealth. We also know that the Board’s decision not to approve the PREPA RSA negotiated between the Government and bondholders was not unanimous but rather 4-3, but this was leaked weeks after the fact. Also, the Board has negotiated deals with creditors in secrecy, leaving the taxpayers who fund its operation in the dark. Many, including myself, have criticized this continued secrecy, even though PROMESA section 101(f)(4) makes executive sessions the exception rather than the rule.

Now the Board’s business will be more transparent. Although Mr. Peterson is only one member, nothing in PROMESA prohibits a member of the Board from speaking out about what he believes should be discussed. Other members have resorted to Twitter to espouse their ideas on what should be done in the Title III and their views on the Government’s actions. “Sunlight is said to be the best of disinfectants; electric light the most efficient policeman” wrote Louis Brandeis in Other People’s Money And How the Bankers Use It (1914), a collection of his best essays. That is as true today as it was over 100 hundred years ago. Even if the Board was imposed on Puerto Rico, its inhabitants have a right to know how it conducts its business.

Also, this transparency will have to spill over into the Puerto Rico Government. Contrary to what the ample case law says, the island’s government is extremely opaque, something that the Board constantly criticizes. More transparency will help control corruption and waste, a major source of concern both for the President and for the island’s residents.

Finally, there are already voices criticizing Peterson for having advised GO bondholders. Need I remind them that many Puertorricans held and hold GO bonds? Need I remind them that GO bondholders settled their claims with the Board? Additionally, Andrew Scurria of the Wall Street Journal reported in his Twitter account that he spoke with Peterson and he said he did not work anymore for bondholders in the Puerto Rico case. If that is true, he would have no conflict of interest, especially since this is a known fact. Lest we forget, José Ramón González and Carlos García, both issued debt for Puerto Rico and were members of the Board. 

My only hope is that this appointment will help the Board become a better entity and finish Puerto Rico’s Title III cases in a satisfactory fashion.

LA TRIFULCA VENIDERA

 

La Junta de Supervisión Fiscal nos ha dicho que va a certificar un plan fiscal para el ELA para el 30 de marzo del corriente. La Junta revisó el plan fiscal que el Gobierno le entregó el 24 de enero y solicitó cambios;  entre ellos más reforma laboral, reforma fiscal, y muchos otros. Específicamente, la Junta requirió que aquellas pensiones donde el pensionado recibe del gobierno y Seguro Social más de $1,000 se reduzca en 25% para una reducción que sume el 10% del Sistema. En cuanto a los empleados públicos, la Junta requiere “that the Proposed Plan include specific reference to services that can be reduced, eliminated, externalized, or taken over by other entities, as well as which types of employees are currently fulfilling those services. Further, the Proposed Plan must include a specific implementation plan and timeline for such agency rightsizing.”

Como era de esperarse, el plan fiscal que envió el Gobernador a la Junta carece de todos estos elementos por la obvia razón del costo político de cumplir con la encomienda. ¿Que hará la Junta? Con toda probabilidad anunciará el 30 de marzo que el plan fiscal del gobierno no cumple con lo que ha requerido y certificará su propio plan fiscal que incluirá lo antes mencionado. ¿Que hará el Gobierno de Rosselló? Argumentará que no hay que hacerlo, que hay los fondos, se rehusará a cumplir con una retórica que haría orgulloso a Rubén Berríos. La Junta tendrá que demandar a Rosselló como ya lo hizo y solo otro huracán salvará al Gobierno de tener que cumplir con lo indicado en el plan fiscal impuesto por la Junta.

Ya la Juez Swain ha indicado que carece de jurisdicción para revisar el plan fiscal aprobado por la Junta. Más aún, cuando Martin Bienestock comenzó su argumento oral para imponer a Noel Zamot como CEO de la AEE, la Juez Swain le preguntó si era su contención que esta última no estaba cumpliendo con el plan fiscal. Bienestock dijo que no y lo demás es historia. Si la Junta incluye reducción de jornada y de pensiones en el plan fiscal, no me cabe duda que la Juez Swain los va a hacer cumplir. Recordemos que en la quiebra de Detroit también se redujeron las pensiones en 10% y en Chrysler se redujeron mucho más.

Quiero mencionar un detalle del plan fiscal de la AEE y la AAA, ninguno de los cuales ha sido hecho público por el “Gobierno de la Transparencia”. He mencionado en las redes sociales que el Proyecto de ley para la venta de la AEE es sumamente escueto sobre los asuntos importantes de la venta y el Gobernador y algunos senadores indican su preferencia por alianzas público privadas. Por el otro lado, el Sr. Carrión ha sido muy claro al indicar que la AEE se debe vender, algo con lo que concuerdo. ¿La pregunta es si como probablemente ocurra con al plan fiscal del ELA, la Junta impone el suyo en la AEE y éste requiere la venta de la misma, ¿si esto hace el Proyecto superfluo? Esto definitivamente traerá malestar entre la Junta y el ELA, aumentando enormemente los gastos en el caso de la quiebra de PR. Como le indiqué a todos lo que clamaban porque se radicará el Título III y ahora se quejan del costo, be careful what you wish for, you may get it.

Finalmente, y hablando de gastos, quiero mencionar el pleito radicado por la Comisión de Energía contra la Junta para que no pueda certificarse plan fiscal de la AEE sin la aprobación del ente regulador. Resulta que los abogados de la Comisión de Energía, que incluye a uno de USA, Scott Hempling, los abogados de la Junta, de AFFAF y del UCC, TODOS son pagados por lo contribuyentes de PR. Para colmo de males, nada de lo que se esta litigando tendrá utilidad alguna para los contribuyentes, aún si gana la Comisión. Es todo un “pissing contest” sobre quien determinará la transformación de la AEE. Pérdida de tiempo y de recursos que demuestra que los que clamaban por la quiebra de PR, que nunca han visto un caso, mucho menos uno federal o un caso de quiebras, no sabían de lo que hablaban.